TABLA DE CONTENIDOS
- Por qué el correo electrónico es un lastre
- El gran replanteamiento del trabajo
- La trampa de la bandeja de entrada y el chat
- Evolución del trabajo en la era de la IA
- Slack: el sistema operativo de trabajo para las empresas basadas en agentes
- Lo que las empresas más innovadoras del mundo ya saben
- El momento de reinventar el trabajo
Parte 1
Por qué el correo electrónico es un lastre
Todas las empresas cuentan ya con un sistema de productividad, aunque no sean conscientes de ello. En muchos casos, ese sistema no ha cambiado en décadas. Las mismas tres aplicaciones que definieron los inicios de la era de Internet siguen dominando la jornada laboral actual: el correo electrónico, el chat y las videoconferencias.
En una era en la que prima la IA, este modelo cae por su propio peso. Las herramientas que antes constituían el núcleo del trabajo digital se han convertido en su mayor obstáculo, ya que atrapan la información en las bandejas de entrada, fragmentan el contexto entre las distintas herramientas y obligan a la IA a trabajar con datos parciales y una comprensión incompleta.
El problema no es tu personal, sino el sistema, diseñado para una época anterior a la IA, la automatización y la escala de los negocios modernos.
En una era en la que prima la IA, este modelo cae por su propio peso. Las herramientas que antes constituían el núcleo del trabajo digital se han convertido en su mayor obstáculo, ya que atrapan la información en las bandejas de entrada, fragmentan el contexto entre las distintas herramientas y obligan a la IA a trabajar con datos parciales y una comprensión incompleta.
El problema no es tu personal, sino el sistema, diseñado para una época anterior a la IA, la automatización y la escala de los negocios modernos.
La fragmentación tecnológica que hemos aceptado como un precio a pagar inherente a la gestión empresarial se ha convertido ahora en un coste de oportunidad en la era de la IA.
Los trabajadores reciben una media de 117 correos electrónicos al día, llegando los usuarios más activos a dedicar casi nueve horas a la semana a gestionar sus bandejas de entrada, según Microsoft1. Al mismo tiempo, las interrupciones digitales bombardean a los empleados cada dos minutos, lo que supone un total de 275 distracciones al día. Las videoconferencias también están aumentando; las llamadas fuera del horario laboral han crecido un 16 % interanual, lo que alarga la jornada laboral y dispersa aún más la atención.
Han surgido soluciones puntuales para subsanar las deficiencias, como los sistemas de seguimiento de la gestión de proyectos y las aplicaciones para tomar notas. Sin embargo, estas soluciones solo aumentan la eficiencia en casos concretos, no a gran escala. Cada una de ellas resuelve una parte del problema, pero crea más barreras que aíslan a las personas y la IA.
Han surgido soluciones puntuales para subsanar las deficiencias, como los sistemas de seguimiento de la gestión de proyectos y las aplicaciones para tomar notas. Sin embargo, estas soluciones solo aumentan la eficiencia en casos concretos, no a gran escala. Cada una de ellas resuelve una parte del problema, pero crea más barreras que aíslan a las personas y la IA.

“En esta era de la IA, no solo pienso en innovar. Estoy tratando de reinventar el concepto de empresa desde cero”.
Vicepresidente sénior del grupo y director global de RR. HH., Adecco













